viernes, 2 de enero de 2009

Los inicios de Pancho Segura Cano


En 1935, en el viejo local del Guayaquil Tenis Club en el barrio del Astillero, un chiquillo de piel tostada, magro físico y piernas en paréntesis se movía presuroso pasando bolas a los jugadores. El pequeño Francisco Segura no sólo se ganaba la vida en esa actividad. También componía raquetas y templaba encordados. Su familiaridad con las raquetas lo había convertido en un experto en su manejo, sin maestro alguno, por pura intuición. Su endeblez, producto de una infancia humilde, hacía que tomara la raqueta con dos manos cuando jugaba. En abril de 1935 un renombrado periodista, el doctor Francisco Rodríguez Garzón, vio en acción al pequeño “pasabolas”. La perspicacia del periodista y su ojo avizor, habían descubierto un crack en ciernes. El 27 de abril, en la revista Semana Gráfica, el doctor Rodríguez comentó así su experiencia: “(..) He visto coger una raqueta y jugar con singularidad habilidad a una muchacho de 13 años que lleva 7 jugando, que responde, según entiendo, al nombre de Pancho Segura y que es pasabolas del Guayaquil Tenis Club, el centro de mayor amateurismo y consagración al tenis que tiene la ciudad. Se metió bien hondo en mi espíritu, apenas lo vi, aquel muchachito pata al suelo, sencillo, corrido, que cogió mayor temor cuando le dije que se hiciera retratar, que tenía temor que ‘los señores se disgusten’ y que no quiso hablarme mayor cosa de su afición al tenis, de su habilidad. Pero es que al hablar con los miembros del club de tenis he pensado en lo que puede hacer un muchacho que llegue, como sucede con uno de los mejores jugadores de Italia, a ser tan grande, que puede hacer que el país reciba impresiones máximas por su actuación en los courts”. Fue el bautizo periodístico de quien llenará luego un largo y luminoso capítulo del deporte mundial.

A inicios de 1938 estaba de paso por Guayaquil el campeón de tenis de la Zona del Canal, J. G. Bloun. Segura iba a servirle de “sparring” en las canchas del club que estaba ahora en las riberas del Estero Salado. Bloun ganó el primer set por 7/5 pero cayó en el segundo por 6/4. El presidente del club, Ricardo González Rubio, insinuó al gigante rubio formalizar un cotejo con nuestro chiquillo. Segura lo venció categóricamente por 3/6, 6/3, 6/2 y 6/1. Luego jugó la Copa Pichincha que iba a ser selectiva para los I Juegos Bolivarianos en Bogotá. El 10 de julio Segura debutó oficialmente derrotando al otavaleño P. Alarcón. Nadie pudo oponérsele, ni el campeón nacional Carlos Peñaherrera que perdió 6/4, 6/0, 5/7 y 6/4. Ahora era el número uno del país.

En Bogotá Segura impresionó de entrada. Venció al boliviano Gastón Moscoso y luego apabulló al peruano Carlos Acuña y Rey que apeló a poses y protestas y se negó a retratarse con su vencedor. Luego es otro boliviano, Gastón Zamora, el que cayó, y en la final derrotó al campeón colombiano Jorge Combariza. Pancho Segura es el campeón bolivariano de tenis.

El 16 de febrero de 1939 el ya famoso Pancho Segura debutó en la Copa Sudamericana de Tenis en Montevideo. Su rival era nada menos que el famoso Lucilo del Castillo, argentino, primera raqueta de Sudamérica. Con estadio lleno, en encuentro vibrante, ante el asombro del público, el gaucho se rindió ante el criollo por 6/4, 1/6, 8/6 y 6/4. En la final venció al uruguayo Esteban Harreguy por 7/5, 1/6, 0/6, 6/1 y 6/3. Había volteado un encuentro perdido. La prensa uruguaya lo bautizó como “El segador” por su forma de manejar la raqueta. Segura era el mejor tenista de Sudamérica. El 19 de abril llegó a Guayaquil después de una gira victoriosa por Buenos Aires y Santiago de Chile de la que salió invicto. Una muchedumbre lo recibió en el Malecón mientras sonaba en el viento un romance surgido de la pluma magistral del doctor Abel Romeo Castillo.

En 1940 las canchas de Sudamérica ya le quedaban chicas a Segura. Juan Francisco Rojas y Juan Chérrez Gómez, sus mejores amigos, y el tenista gringo Elwood Cooke promovieron su viaje a Estados Unidos. Vinieron ocho años de dura lucha como amateur, títulos a montones y su primer contrato como profesional para mezclarse con los mejores jugadores del mundo: Jack Kramer, Pancho González, Frank Kovacs, Willy van Horn, Bobby Riggs y Frank Parker. Ganó el título de dobles en 1948 y 1949 y en 1950 iba a jugar el campeonato del mundo de profesionales. La revista francesa Plaisir des Sports lo consideraba uno de los favoritos. El 10 de junio derrotó a Van Horn. El 11 de junio asombró al mundo al vencer al campeón Jack Kramer en maratónico partido por 6/4, 8/10, 1/6, 6/4 y 6/3. Jugó la final con Frank Kovacs, dos metros de estatura y 210 libras de peso. Segura lo hizo correr por todo el court en el primer set y lo venció por 6/4. Kovacs reaccionó y ganó el segundo por 6/1. En el tercer set el gigante venció por 6/1 y la suerte parecía sellada para Pancho. Ante la incredulidad del público el pequeño tenista ecuatoriano reaccionó en forma brillante, rompió el servicio de su rival y lo obligó a grandes esfuerzos que fueron minando a Kovacs. En el Skating Club de Cleveland, Ohio, nadie creía lo que estaba viendo: Segura ganaba 8/6 el set. En el cuarto set Kovacs sintió calambres y Segura pidió que se permitiera descansar al californiano. El juego se reanudó pero Kovacs volvió a caer. Lo llevaron al camerino y de allí regresó el árbitro, Ned Brown, para anunciar el retiro del yanqui y proclamar a Segura campeón mundial de tenis profesional, título que iba a repetir en 1951 venciendo a pancho González en las canchas de Forest Hill. Dentro de poco Segura cumplirá 70 años. Hoy es un inmortal del tenis y una leyenda viva del indomable espíritu nacional.
(Mayo 20 de 1990)

2 comentarios:

Sonnia E. Cherres dijo...

Despues de tantos años vengo a encontrar el nombre de mi padre en este articulo. Yo naci en el año 1951, pero recuerdo mucho el nombre de Pancho Segura en boca de mi padre. Me siento muy orgullosa de mi padre por haber creido en Pancho Segura y haberlo ayudado a llegar a ser campeon mundial de tennis.
La vida tiene sus cosas extrañas, cuando yo tan solo tenia 13 años a mi padre le dio un infarto y fallecio jugando lo que mas le gusto en su vida, tennis. Que en paz descanses mi querido padre Juan Cherres Gomez. Tu hija que te extraña.

Gabriel dijo...

Hola Sonnia, le saluda cordialmente Gabriel Vera, ojala pueda ver este mensaje hasta el martes próximo que es 15 de noviembre, me gustaría poderla contactar si es que esta dentro del pais, ya que estoy haciendo una nota especial sobre Pancho Segura para un canal de tv y me gustaría que ud. aporte sus comentarios de lo que recuerda de pequeña, espero contar con una respuesta suya y me facilite una direccion de correo para escribirle, le dejo la mia cclam21@hotmail.com. Agradecido de antemano. Gabriel.