miércoles, 14 de octubre de 2009

Lo que debemos a la Asociación de Empleados

El próximo 15 cumple 87 años de fundada la Asociación de Empleados que nació en asamblea celebrada en el Teatro Olmedo a impulsos de ese gran visionario que fue don Obdulio Drouet. Muchos se preguntarán que tiene que ver el nacimiento de esta institución con el deporte y nosotros pasamos a contestar la inquietud. Es cierto que el moderno deporte nació en nuestro país con la fundación del Club Sport Guayaquil en abril de 1899. Allí empezó la práctica del fútbol, béisbol, tenis, cricket, etc. En 1902 nació el Club Sport Ecuador, el primero de dedicación exclusiva al fútbol, y en 1905 los clubes 24 de Mayo, Abdón Calderón, Universitario y Santiago. Hasta esos años el fútbol se practicaba solamente en encuentros amistosos entre oncenas de los propios clubes, además de “los juegos de pelota entre la gente del pueblo” en la Plaza Abdón Calderón, más tarde Plaza de la Victoria, como anunciaban los diarios de la época. En 1905 nació en el seno de la Asociación de Empleados el llamado Centro Deportivo de esa entidad y es entonces cuando se produjo el auténtico surgimiento de deporte guayaquileño. El ticket y la pelota vasca en el frontón “Betty Jay” tomaron un auge inusitado. En 1907 llegó a Guayaquil procedente de París Manuel Seminario Sáenz de Tejada y se produjo una revolución en nuestro deporte. Afiliado de inmediato al Centro Deportivo de la Asociación, Seminario provocó la resurrección del Club Sport Guayaquil y el Club Sport Ecuador, alentó el nacimiento del club Libertador Bolívar formado por los marinos de ese buque de la Armada Nacional y condujo la fusión del 24 de mayo y el Calderón que pasaron a formar el Club Sport Unión de gran papel en los primeros años del siglo. En 8 de agosto de 1908 Seminario organizó el equipo de fútbol de la Asociación y ayudó a fundar el Sucre y el Vicente Rocafuerte.

Como jugador y director técnico del “team” de la Asociación de Empleados Seminario reclutó a los mejores jugadores de la ciudad y el 6 de septiembre de 1908, en el debut, su equipo venció al Libertador Bolívar por 2 a 1 en la Plaza del Progreso, donde luego se instaló el Parque Chile. Estuvieron en esa primera presentación Alfredo Cartwright, Manuel Seminario, Jacinto Reyes Saona, Julio von Buchwald, Julio Básconez, Antonio Baudino, Manuel Silva, Enrique y Ernesto Baquerizo, Carlos y Rodrigo Arrarte. En el antiguo hipódromo de la calle Chimborazo la Asociación habilitó la primera cancha de fútbol y se allí se jugó, bajo su organización, el primer torneo en Guayaquil para disputar una copa donada por el Comité 18 de Septiembre en homenaje a la independencia de Chile. Seminario formó tres equipos de la Asociación y su primer “team” tuvo una dura disputa con el Libertador Bolívar, Unión y Guayaquil. En octubre de 1908 la Asociación organizó otro torneo para disputar el llamado Escudo Municipal. Para ese mes se había producido ya el desangre del plantel de la Asociación pues el Guayaquil y el Ecuador se habían llevado los mejores jugadores. Seminario no se arredró y presentó un novel equipo con Cosme Resella, Carlos Oberti, Luís Palomeque, Raúl Salcedo, Jacinto Gutiérrez, Vicente Ferrés, Orestes Torres, Teófilo Fuentes, Rosendo Alarcón, Manuel Silva, Clemente Fabre y Esteban Cordero. Este joven conjunto logró vencer a Rocafuerte, Universitario y Unión. En los años siguientes Asociación de Empleados, Ecuador y Guayaquil protagonizaron reñidos duelos gracias a los cuales el fútbol prendió definitivamente en la ciudad.

Pero no sólo fue el fútbol la preocupación del Centro Deportivo de la Asociación. En su seno, en 1908, nació el atletismo reglamentado con carreras que se celebraron el 12 de octubre y en las que fueron triunfadores Manuel Silva, Carlos Oberti, Pedro Pablo López, Orestes Torres, Jacinto Reyes y Segundo Amador. Ese día se celebró también el primer torneo de boxeo en nuestra ciudad, en el que vencieron Cosme Renella, Sebastián Pozo, Tomás Solórzano, Emilio Cañizares, Manuel Torres y Manuel Silva. Ese mismo año contrató profesores de esgrima y ejercicios militares, siendo estos el italiano Duilio Botti y los nacionales Rubén Palacios y Luís Vargas que había pertenecido a la Escuela Militar. De sus filas surgió la primera deportista ecuatoriana: la esgrimista Carmen Cornejo de Botti quien se presentó en público para desafiar en florete y espada sable al alférez Luís A. Paredes el 18 de noviembre de 1908. En 1909 ya se habían incorporado al Centro Deportivo nuevas actividades. El 10 de octubre organizó la primera prueba de ciclismo en ruta Pascuales-Guayaquil en la que vencieron Antonio Raymondi, Antonio Baudino y Atilio Cavanna. Para festejar sus seis años de fundación hubo un programa de atletismo. Allí nacieron los “saltos largo con vuelo y a pie firme” en los que vencieron Francisco Llaguno y Celso Lavayen y los lanzamientos de peso en los que Eladio Auz lanzó la bala de 15 libras a ocho metros de distancia. Otros deportes que nacieron ese día fueron el “levantamiento de peso” en el que triunfó Salvador Encalada que elevó a la altura de su cabeza una “palanqueta” de 120 libras y la lucha grecorromana en la que se midieron en apasionantes encuentros Luís Palomeque, Cosme Renella, Manuel Seminario y Antonio Baudino.

La contribución de la Asociación de Empleados al deporte guayaquileño es impagable y por eso la recordamos hoy. En sus salones y con su apoyo nació en mayo de 1911 la Liga Deportiva Guayaquil, primera entidad en el Ecuador que agrupaba a todos los deportes. Luego propició la creación, en 1915, de la Asociación de Foot Ball, pionera de las organizaciones futbolísticas. Gracias a su entusiasmo y cooperación se creó el 25 de julio de 1922 la Federación Deportiva Guayaquil, cuyo nombre se cambió dos años más tarde por el de Federación Deportiva del Guayas que perdura hasta hoy. Cuando se introdujo en 1924 el baloncesto en nuestro medio fueron sus canchas y sus hombres los que más bregaron por la instauración definitiva de este deporte. En 1925 surgió de sus filas uno de los más recordados equipos, Vanguardia Deportiva, campeón guayaquileño en varias temporadas en la década de los años 30. Por él pasaron grandes canasteros: Víctor Peñaherrera, Otto y Guillermo Esteves, Gabriel Capobianco, Carlos Robles, Julio Maridueña, Carlos Cruz, Carlos Constante y muchos más. Para Vanguardia y la Asociación fue memorable la victoria obtenida en diciembre de 1934 ante el poderoso Flecha, de Lima. Hasta hace algunos años todavía bregaba la Asociación en el deporte con un equipo de fútbol que comandaba don Menandro Sánchez y del que salieron Enrique Raymondi y Julio Viera, entre otros varios jugadores de la primera serie. Desde su nacimiento en 1903 la Asociación de Empleados fue un vigoroso sostén del crecimiento deportivo guayaquileño y nacional. Por ello le dedicamos nuestra columna hoy, cuando está próxima a cumplir 87 años.
(Noviembre 11 de 1990)